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Un nuevo contrato social para la educación

UNESCO

En el Día Internacional de la Educación, que se celebró este 24 de enero por cuarto año consecutivo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) hizo un llamamiento para que los gobiernos y la sociedad actúen para implementar un nuevo contrato social para la educación e impulsar un cambio profundo hacia una formación más solidaria, inclusiva, humanista y a lo largo y ancho de la vida.
 
Este nuevo contrato social para la educación es una “oportunidad de reparar las injusticias del pasado y transformar el futuro. Se basa en el derecho a una educación de calidad a lo largo de toda la vida, considerando la enseñanza y el aprendizaje como esfuerzos sociales compartidos y, por lo tanto, como bienes comunes”, ha indicado la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, en el estudio, Repensar juntos nuestro futuro: un nuevo contrato social para la educación.
 
Precisamente el mencionado informe, que el organismo internacional ha dado a conocer recientemente y en el que han contribuido con sus ideas cerca de un millón de personas y expertos a lo largo de dos años, ha servido de inspiración para el lema del Día Internacional de la Educación de este año: Cambiar de rumbo, transformar la educación.
 
Y es que la UNESCO considera urgente renovar los planes de estudio y los métodos de enseñanza teniendo en cuenta tres grandes cambios recientes en la sociedad: los relacionados con la globalización, el desafío climático y la revolución digital. Asimismo, la UNESCO hace hincapié en la necesidad de garantizar la financiación pública de la enseñanza e incorporar a todos los sectores de la sociedad en los debates públicos relativos a la educación.  
 
¿Cómo poner en marcha este contrato social para la educación, transformar los sistemas educativos, y forjar así un futuro más equitativo, justo para todos y más sostenible? La UNESCO sugiere algunas de las siguientes acciones…
 

1. Dotar a la educación de una mayor y sostenida inversión económica 

Desde la primera edición del Día Internacional de la Educación hasta la actual, la UNESCO insiste en que los gobiernos del mundo doten a la educación de más inversión económica. No obstante, invertir en educación es más fundamental que nunca debido a las desigualdades educativas que ha dejado la pandemia, según el organismo.
 
Una de las acciones más recientes que se ha conseguido para alcanzar este objetivo ha sido la Declaración de París, que se ha firmado en noviembre de 2021. En ella, los jefes de Estado y de Gobiernos y los ministros de Educacion de unos 40 países han adoptado el compromiso de asignar entre el 15% y el 20% del gasto público a la educación tras la crisis del COVID-19. No obstante, este compromiso debería generalizarse a todos los países del mundo.
 

2. Garantizar el derecho a una educación de calidad a lo largo de toda la vida


La UNESCO considera que actualmente las brechas se han ampliado por la irrupción de la pandemia y la tecnología, y cada vez es más necesario adquirir nuevos conocimientos y habilidades, por lo que resulta fundamental que los gobiernos implementen acciones sólidas para garantizar a las personas una educación de calidad a lo largo de toda su vida.
 
“Deberíamos dejar de pensar en la educación como algo que acontece sobre todo en la escuela y durante determinadas edades, y ampliar las oportunidades de aprendizaje para todos en cualquier tiempo y lugar“, sostiene el organismo internacional.
 
Así, las personas deben tener oportunidades educativas significativas y de calidad en todo momento de su vidatanto a través de la educación formal como la informal y en diferentes entornos culturales y sociales. Los principales responsables de dotar a la ciudadanía de estas oportunidades de aprendizaje en todas las etapas de la vida son los gobiernos, cuya capacidad de financiación y regulación pública de la educación debería fortalecerse.
 

3. Estimular las pedagogías cooperativas y solidarias basadas en la diversidad

Otra propuesta de la UNESCO para renovar la educación es que la atención pedagógica haga hincapié en la cooperación, la colaboración y la solidaridad del alumnado, basándose en la diversidad y el pluralismo, en lugar de centrarse en las lecciones impartidas por un docente y centradas en la realización individual.
 
Asimismo, se deben fomentar las capacidades intelectuales, sociales y morales de los estudiantes de todas las edades, para que puedan trabajar juntos y transformar el mundo con empatía, según el informe.
 

4. Reforzar la educación sobre el cambio climático

 

El informe de la UNESCO recomienda que los planes de estudio de todos los niveles educativos adopten una comprensión ecológica de la humanidad que ayude a las personas a aprender a equilibrar la forma en que se relacionan con la Tierra.
 

5. Más educación para la ciudadanía activa y la alfabetización mediática

Asimismo, el organismo considera importante frenar la difusión de información errónea mediante una alfabetización mediática, científica, digital y humanística que refuerce la capacidad de las personas de poder distinguir la mentira de la verdad. Además, aboga por incluir contenidos, métodos y políticas de educación en los que se promueva la ciudadanía activa y la participación democrática.
 

6. Mejorar la capacitación y las condiciones laborales de los docentes

Transformar la educación pasa por mejorar las condiciones laborales y formativas de los docentes, no solo mediante una retribución adecuada, sino también garantizando un número de estudiantes por clase apropiado, seguridad escolar, reconocimiento simbólico, legitimidad, y apoyo institucional, sostiene la UNESCO.
 

7. Apostar por la docencia colaborativa

La labor de los docentes debería caracterizarse por la colaboración y el trabajo en equipo. La reflexión, la investigación y la creación de conocimientos y nuevas prácticas pedagógicas deberían ser parte integrante de la enseñanza, según el organismo. Esto significa que hay que respaldar la autonomía y la libertad de los docentes, y que estos deben participar plenamente en el debate público y el diálogo sobre los futuros de la educación. 
 

8. Potenciar la investigación y la innovación educativas

El organismo internacional considera que un nuevo contrato social para la educación requiere la creación de un programa conjunto de investigación a escala mundial, centrado en el derecho a la educación a lo largo de toda la vida.
 
La mencionada iniciativa deberá enfocarse en el derecho a la educación e incluir diversas pruebas y métodos pedagógicos, entre otros el aprendizaje horizontal y el intercambio transfronterizo de conocimientos. Este programa también tendrá que recoger las contribuciones de todos los sectores relacionados con la educación, de docentes a estudiantes, de universidades a centros de investigación, y de gobiernos a organizaciones de la sociedad civil.

Redacción

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